"Humillación", “disciplinamiento” o “castigo”: así se percibe el trato de la RFEF a las jugadoras de la Selección Española

El trato recibido durante las últimas horas por parte de las jugadoras convocadas por la Federación Española de Fútbol ha generado un aluvión de críticas sobre la violencia ejercida contra ellas

Las jugadoras de la selección española llegando al hotel de concentración

Jorge Gil / Europa Press

Las jugadoras de la Selección han acudido finalmente a la convocatoria de la Real Federación de Futbol Profesional, que se ha producido, tras el baile de sedes, en Oliva, Valencia. Después de la jornada de ayer, en la que la Federación decidió convocarlas pese a su deseo expreso de no querer serlo, hoy las futbolistas se han visto sometidas a la presión mediática y a todo tipo de preguntas en su llegada al hotel.

Este trato podría explicar los gestos de evidente molestia de muchas de ellas al llegar a su destino, como Alexia Putellas, que al ser preguntada por la situación, ironizaba “¿Proteger a Jenni de qué? Si está todo bien, ¿no?". En el mismo tono, Mapi respondía sobre el sentimiento de seguridad y arrope colectivo: "¿Arropadas por la gente? Sí, pero igual no por quién deberíamos".

Ante la forma en que la Federación ha gestionado el malestar y las demandas de las jugadoras, hay quien no ha dudado en tachar la situación de un “ejercicio de disciplinamiento y una estrategia de control”, como afirmaba la abogada Violeta Assiego en la red X (Twitter), o de un “castigo” o una “humillación” como opinaba en la misma red la periodista de Relevo, Natalia Torrente.

La forma en que las profesionales están siendo tratadas ha sido interpretada como la represalia a su movilización colectiva en el contexto del #SeAcabó.

La forma en que las profesionales están siendo tratadas ha sido interpretada como la represalia a su movilización colectiva en el contexto del #SeAcabó, represalias que toman forma de silenciamiento, desprotección o ataques a su prestigio o integridad, en lo que podría interpretarse como una forma de violencia política que busca acallar las protestas y, como afirmaba ayer Hermoso, dividir al grupo en sus demandas.

Mientras, el Gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes, se ha reunido con las jugadoras en busca de soluciones. El presidente del CSD, Víctor Francos, que ayer declaraba en la Cadena Ser que el Gobierno aplicaría la Ley y conminaba a las jugadoras a asistir a la convocatoria, matizaba hoy su postura en RTVE afirmando que, "si alguna jugadora no está cómoda, no quiere estar, lo más normal es que, con naturalidad, se la desconvoque y se convoque a otra. Sin ninguna sanción". Francos también apuntaba a lo que podría ser una indirecta a Montse Tomé al referirse a una posible reestructuración de la Federación:  "Va a haber unas elecciones en las que haya una renovación de la Asamblea, de los aplaudidores y aplaudidoras". 

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