IU entra en el mes clave para decidir si habrá consenso entre sectores o varias candidaturas para liderar la formación

La comisión preparatoria de la asamblea se marca como objetivo intentar una lista de consenso a mediados de abril
El excoordinador federal de IU, Alberto Garzón, junto a ediles y cargos locales de la formación — IU 

IU encara este mes de abril como momento clave para determinar si habrá acuerdo de unidad entre los distintos sectores de la organización o al final habrá contienda para liderar la formación de cara a su próxima asamblea federal de mayo, con tres precandidaturas que se han postulado hasta la fecha.

De esta forma, han formalizado su intención de aspirar a comandar IU, tras la marcha del excoordinador federal Alberto Garzón, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; el exlíder de IU en Andalucía Antonio Maíllo y el exdirigente José Antonio García Rubio por parte del sector crítico a la actual dirección.

Según el reglamento para su cita congresual, la fecha límite para presentar formalmente candidaturas, con propuestas de lista para renovar la dirección hasta el 29 de abril y para lo que se requiere un 2% de avales por parte de la militancia.

La comisión de la asamblea intentará concitar una lista de consenso

No obstante, la comisión preparatoria de la asamblea fijó de plazo hasta el 15 de abril como plazo para intentar lograr una lista de unidad para la composición de la Ejecutiva.

El secretario de Organización, Ismael González, ha enfatizado durante las últimas fechas que el mandato que se dio la organización es intentar conseguir el máximo consenso posible para la asamblea.

En la anterior asamblea de 2021 hubo dos candidaturas, la de Garzón que concitaba aproximadamente el 80% de la organización y la de García Rubio, que aglutinaba al 20% del sector de IU crítico sobre todo con la política de alianzas primero con Podemos y ahora con Sumar.

Divergencias dentro de la corriente mayoritaria

Sin embargo, en el seno del sector mayoritario han surgido tensiones de cara a la asamblea. Y es que el anuncio de Sira Rego de postularse para ser nueva coordinadora federal no gustó a una parte de la dirección. La coportavoz de la dirección Amanda Meyer, destacada dirigente de la federación andaluza y del PCE, le afeó dar ese paso unilateral sin disponer de un acuerdo de unidad.

Como reacción a este movimiento, el exlíder de IU Andalucía avanzó que daba un paso al frente para tratar de concitar un acuerdo de mayorías y no descartaba presentarse a liderar la formación, situándose ya como precandidato como confirmaron por parte de su entorno. Su opción suscita simpatías entre el PCE y la federación andaluza.

Mientras, García Rubio que formó parte de la Ejecutiva que lideró Cayo Lara también avanzó que aspiraba a ser candidato. El sector crítico al que se vincula presentó una enmienda marco al documento político y organizativo impulsado por la Ejecutiva para su debate en la asamblea, donde alerta que el proceso de confluencia con Sumar "amplía y profundiza en los errores ya cometidos" anteriormente por Podemos, que crearon una dinámica de "división más fuerte que de unidad".

En este sentido, fuentes de IU remarcan que en un contexto de dispersión de candidaturas, con hasta tres posibilidades por ahora, es difícil augurar qué posible lista parte como favorita. A su vez, remarcan que ahora no hay un clima de agitación de cara a la asamblea y que habrá que esperar durante los próximos días para ver si se pueden conciliar posturas entre las distintas alas de la organización.

Mensajes favorables al acuerdo pero con las espadas en alto

Desde los dos sectores prominentes en IU, los agrupados por Sira Rego y Maíllo, enfatizan en su voluntad de acuerdo y este mismo viernes la ministra de Juventud se mostró convencida de que se entenderá con el exlíder andaluz.

Además, Rego restó importancia a las críticas por el anuncio de su precandidatura y manifestó que su afán es buscar un amplio consenso para renovar la dirección.

Mientras, esta semana Meyer también confío en que se logrará un gran acuerdo, donde el protagonismo debe recaer en las asambleas de base y los militantes en el marco del debate interno sobre la asamblea. Por tanto, aludía a que sería un error pensar que un pacto se resuelve entre dirigentes.

El propio Maíllo avanzó que iba a mantener un encuentro con la militancia en distintas federaciones para proponer un consenso que genere una dirección "sólida y cohesionada". Sus partidarios reprocharon a Rego dar un "paso unilateral", que rompía los acuerdos de unidad alcanzados hasta la fecha, y que su apuesta es potenciar el diálogo y la participación de las bases.

También remarcan que la figura del exlíder de IU tiene gran prestigio entre la militancia y que su candidatura podría concitar gran apoyo dentro de la formación.

En este punto, agregan que su perfil es garantía de una ejecutiva que apueste por la concertación frente a modelos más basados en liderazgos personales, sobre todo entre los que apuestan por evolucionar hacia un modelo de dirección más coral similar al desplegado por los 'comunes', donde hay reparto de las tareas propias de la coordinación federal entre más personas.

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