La renta promedio de los caseros es más del doble que la de los inquilinos, según todos los indicadores

El Sindicato de Inquilinas advierte de que cualquier medida que no incluya políticas para reducir la transferencia regresiva de rentas “está destinada a cimentar una grieta social cada vez más ancha”
El precio del alquiler interanual creció
Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto

La renta de los caseros más que duplica la de los inquilinos, según todos los indicadores, reflejados en el informe 'El mercado de alquiler, fuente de desigualdad social', que ha sido elaborado por Javier Gil, Miguel García-Duch, Lorenzo Vidal y Miguel A. Martínez y publicado este mes de abril por el Grupo de Estudios Críticos Urbanos, que aborda, de forma interdisciplinar, las complejidades urbanas con el objetivo central de promover la equidad y la justicia social en todos los aspectos de la vida urbana.

Los datos de la Agencia Tributaria, de la 'Encuesta de Condiciones de Vida' (del Instituto Nacional de Estadística) y de la 'Encuesta Financiera de las Familias' (del Banco de España) coinciden, al atribuir a los hogares de los caseros una renta bruta anual (mediana) de entre 50.604 y 56.473 euros, mientras que la de los hogares de los inquilinos es de entre 19.758 y 26.288 euros, según los diferentes indicadores.

Así lo ha destacado Javier Gil, portavoz del Sindicato de Inquilinas y uno de los autores del documento, este martes en su perfil de X, donde ha destacado que “todas las fuentes” evidencian que “los caseros son la población de mayores ingresos del país” y que “sus ingresos más que duplican los ingresos de los inquilinos”. De hecho, según los datos de la Agencia Tributaria, la renta de los caseros seguiría más que duplicando la de los inquilinos —40.515 euros frente a 19.758— aunque los primeros dejaran de percibir los ingresos del alquiler de sus viviendas, algo que reflejan también los datos del INE y los del Banco de España.

Los hogares de los caseros son los de mayor renta “con y sin ingresos de sus alquileres”, lo que evidencia que el alquiler no sólo “empobrece a la población inquilina”, sino que también “aumenta cada vez más la desigualdad en el país”, ha denunciado Gil. “Las tres fuentes reflejan una fuerte desigualdad socioeconómica resultante de la transferencia regresiva de rentas de inquilinos a caseros”, ha insistido.

En este sentido, el portavoz del Sindicato de Inquilinas ha destacado que “el alquiler funciona como un medio para transferir rentas desde la población con menores ingresos hacia la población con ingresos más altos”, y es que los hogares de los caseros se concentran “en las rentas más altas”, mientras que los de los inquilinos lo hacen “en las rentas más bajas”, también según los tres indicadores.

Por ello, “cualquier medida que no incluya políticas para reducir la transferencia regresiva de rentas de los inquilinos hacia los caseros está destinada a cimentar una grieta social cada vez más ancha”, ha advertido Gil, que ha insistido en que “los datos evidencian la necesidad de políticas que reduzcan los precios de los alquileres y los ajusten a los ingresos de los inquilinos”, porque de lo contrario, “el mercado del alquiler cada vez impulsará una mayor desigualdad social, con efectos sociales nefastos”.

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