Los partidos que concurren con Sumar asumirán costes de la campaña a las europeas en función de los escaños que logren

Se fija porcentajes variables sobre el resultado electoral
Ricardo Rubio / Europa Press

Sumar ha establecido un sistema de reparto entre partidos respecto a las obligaciones económicas para la campaña a las elecciones europeas basado en la representación que se obtenga el 9-J. De esta forma, se establece unos porcentajes variables en caso de los escaños que ostente cada formación.

De esta forma, si IU y Más Madrid cuentan con representantes en dichos comicios el reparto será compartido al 20% con el proyecto de Díaz, 'comunes' y Compromís. Si la cifra fuera menor, por ejemplo, cuatro europarlamentarios, la cuota será al 25% entre cuatro formaciones (Sumar, 'comunes', Compromís e IU).

En caso de que el resultado fuera superior y otras formaciones de la confluencia lograran que sus representantes en la lista tuvieran acta en la eurocámara se procedería a recalcular las proporciones.

Puestos de cada partido en la candidatura

Así consta en el documento de la coalición electoral registrada de cara a los comicios comunitarios que componen Sumar, Cataluña en Común ('comunes'), Compromís, IU, Más Madrid, Verdes Equo, Chunta aragonesista, Nueva Canarias e Iniciativa del Pueblo Andaluz.

La negociación de Sumar con sus aliados para acordar las posiciones de la lista fue complicada y despertó tensiones por la asignación de los puestos de salida, pero al final se consiguió un acuerdo con sus principales aliados.

Esas tensiones se visualizaron sobre todo con IU, que aceptó el cuarto puesto aunque criticó que no merecía esa posición y avanzó, a su vez, la suspensión de su presencia en la dirección de Sumar hasta celebrar un debate en su próxima asamblea sobre la relación que mantendrá con el proyecto liderado por Yolanda Díaz.

De esta forma, la candidatura la encabezará la directora general de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), Estrella Galán, a propuesta de Sumar, el número dos recae en los comunes (en Jaume Asens), la tercera plaza es para Compromís (Vicent Marzà), IU ostenta la cuarta posición (Manu Pineda), Más Madrid (Andere Nieva) tiene el quinto puesto de la lista y Verdes Equo el séptimo (con su coportavoz Florent Marcellesi).

Cálculos en cada escenario

En la documentación de la coalición se estipula que a efectos económicos de la campaña electoral, los porcentajes asignados a cada formación serán variables en función del resultado electoral obtenido en los comicios del 9-J. Es decir, el porcentaje de cada partido se calculará en función de los diputados electos vinculados a cada formación.

Una proporción que sirve para fijar las obligaciones económicas de cada partidos respecto al gasto de campaña, una vez descontados los anticipos electorales, la campaña de microcréditos (préstamos de simpatizantes a la candidatura que luego son devueltos por la organización) y la asunción de déficit.

De esta forma, se detallan varios escenarios y en el caso de obtenerse tres eurodiputados, el reparto sería en un 33,3% entre Sumar, 'comunes' y Compromís. En caso de que el umbral fuera de cuatro escaños con la elección del representante de IU, el reparto oscilaría al 25% entre las cuatro formaciones.

Y si Más Madrid también consigue entrar en la eurocámara la proporción se calcularía entre cinco, es decir, un 20% para cada organización.

A su vez, si se logran más representantes adscritos a otras formaciones, se recalcularía equitativamente dichos porcentajes en función de la representación obtenida, aunque todavía no ha trascendido al completado la lista completa de la candidatura.

Asimismo, respecto a la financiación de la campaña electoral se fija que cada organización que aporte recursos participará de la decisión sobre su utilización, sin perjuicio de aquellos que se destinen a actividades propias en el marco de campaña.

También se pauta que todos los partidos de la confluencia se comprometen a elaborar y aprobar un presupuesto de campaña adaptado a la situación de tesorería de la coalición y a las previsiones electorales.

A su vez, se desgrana el objetivo económico es conseguir un déficit de campaña cercano a cero y que, en caso de haberlo, se repartirá entre los partidos en función del número de cargos electos que hayan obtenido.

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