Ignacio Cembrero, periodista español acusado por Marruecos: "Me siento abandonado en especial por el PSOE"

El estado marroquí lleva a juicio una y otra vez a un periodista español incómodo. Éste se siente traicionado por el gobierno español. Una conversación con Ignacio Cembrero, que trabajó durante décadas como corresponsal desde el Magreb para los periódicos El País y El Mundo. Hoy en día, aún escribe para el digital El Confidencial
Ignacio Cembrero

Entonces, ¿el juicio que le ha interpuesto Marruecos aún no se ha resuelto?

Se resolvió en primera instancia el año pasado,  pero los abogados del Reino de Marruecos apelaron la sentencia. Ahora está en la Audiencia Provincial de Madrid, que es la segunda instancia. Entiendo que parte de la demora se debe a que los abogados del Reino de Marruecos han presentado pruebas que hasta ahora no habían sido admitidas, que también contribuirán a retrasar la sentencia, ya que los jueces deben estudiarlas para tomar su decisión.

¿Se refiere al famoso informe?

Sí, es un informe del Departamento de Seguridad Nacional, que es un órgano adscrito a la presidencia del Gobierno en España. Es un órgano consultivo en temas de seguridad. Publica un informe anual que está disponible en línea. Es extenso, con 285 páginas, y resume los riesgos y desafíos de seguridad que enfrenta España. Fue publicado el 19 de marzo y se refiere al año 2023. Habla de los problemas que pueden generar las injerencias y el espionaje por parte de Rusia y China, pero no menciona a Marruecos ni a Estados Unidos. Los abogados del Reino de Marruecos han utilizado este informe para argumentar que si Marruecos no se menciona en el informe, entonces no es culpable, y por lo tanto, yo estaría mintiendo.

¿No fue Amnistía Internacional quien descubrió que Marruecos estaba utilizando Pegasus para espiar en España?

Sí, Amnistía Internacional lo descubrió gracias a un laboratorio científico y la información fue publicada por varios medios de comunicación de toda Europa.

Usted se hace eco de esta información, Marruecos le denuncia y llama la atención que lo admitan a trámite, ¿no le parece?

Yo me he hecho eco y también he añadido cosas. En dicha información se decía que yo había sido objetivo de Pegasus por parte de los Servicios secretos de Marruecos. Lo que hace el Reino de Marruecos poco después es llevar a juicio a algunos medios, directores y periodistas en Francia y en Alemania. En España me llevan a mí a los tribunales en base a una reminiscencia que hay en el Código Civil español de la Edad Media, en el derecho medieval, que se llama "acción de jactancia". Es decir, que yo me habría jactado, me habría vanagloriado, en otras palabras, habría presumido de haber sido espiado con Pegasus. Es la cuarta vez que me lleva a los tribunales el Reino de Marruecos desde 2014. Esta figura legal en Francia, en el derecho civil francés, no existe. Bueno, creo que en ningún derecho civil europeo. Es algo que existía en la Edad Media, pero que ha desaparecido, excepto en España. En Francia lo intentaron por la vía del delito de difamación, pero allí no ha habido ni siquiera un juicio, porque el derecho francés estipula que los Estados o sus instituciones no pueden ser difamados, sino solo las personas tienen derecho al honor.

Los otros juicios los perdió Marruecos, ¿no es cierto?

En España no he perdido ningún juicio. Todos los demás han sido archivados. O cuando las denuncias han sido por las querellas por la vía civil entonces sí he ganado el juicio.

En 2013 acusaron también al periodista marroquí Ali Anouzla de lo mismo, pero a él sí lo condenaron allí en Marruecos, ¿no es así?

Sí, estuvo en la cárcel, tiene pendiente un recurso. Es una cosa muy típica de las autoridades marroquíes en algunos casos no cerrar el tema y el periodista queda siempre con la espada de Damocles encima. Y sabe que si escribe algo que disgusta, puede acabar en la cárcel. Ya estuvo tres semanas en la cárcel. Y bueno, los juicios se van aplazando, pero él sabe que tiene que ser prudente, porque si disgusta a las autoridades puede volver a la cárcel.

La otra vez que usted fue acusado y que fue llevado a juicio, se publicó que se sintió abandonado por el diario para el que trabajaba. ¿Es así?

Eso fue en 2014, cuando todavía estaba en El País. Hasta el mes de abril de 2014 yo trabajaba para El País y el gobierno de Marruecos me denunció por lo que se llama en España enaltecimiento del terrorismo. Me denunciaron ante la fiscalía, se archivó y después me denunciaron en la Audiencia Nacional y también llevó unos cuantos meses, pero también se archivó. Es decir, que en ambos casos no hubo juicio. Lo que sí sucedió fue que El País me pidió en enero de 2014 que dejara inmediatamente de escribir sobre Marruecos y sobre el norte de África. Yo propuse en ese momento a la dirección del periódico cambiar de área de trabajo, pero una vez que se hubiese archivado la denuncia del Gobierno de Marruecos. Me dijeron que no, que tenía que ser inmediato. En 72 horas tenía que cambiar. Me propusieron varias cosas dentro del periódico y ahí mostré mi desacuerdo y dije que me iba. Manifesté mi decisión de marcharme del periódico y, en ese sentido, no me sentí apoyado porque en ningún momento el periódico me permitió seguir por lo menos unos meses hasta que se archivara. Sí tuve el apoyo del abogado del periódico El País, que siguió conmigo en los tribunales hasta el archivo definitivo y lo pagaba el periódico. Ese fue el apoyo que tuve.

Es obvio que en Marruecos el concepto de libertad de prensa es muy diferente al que tenemos en España y en Europa. ¿Se ha sentido abandonado también por el gobierno español?

Me he sentido abandonado, sí, por supuesto. Por el gobierno y por el partido socialista en especial. Y podría poner muchos ejemplos. Voy a poner el más importante para mí, y es que el 19 de enero del año pasado 2023, se votó en el pleno del Parlamento Europeo una resolución que pedía a las autoridades de Marruecos excarcelar a tres periodistas marroquíes que están en la cárcel a los que conozco y que pusiera fin al acoso y al hostigamiento judicial conmigo. Bueno, esa resolución se aprobó en el Pleno, pero hubo dos grupos de diputados que votaron en contra, uno de los socialistas del PSOE españoles y el otro fueron los diputados de la Agrupación Nacional (el antiguo Frente Nacional francés de Le Pen). La resolución salió con el voto en contra de los socialistas españoles, que por cierto, nunca explicaron por qué habían votado en contra, igual que tampoco han explicado por qué cambiaron de opinión con respecto al Sáhara. Supongo que sobre todo el temor a que Marruecos vuelva a chantajear a España abriendo el grifo de la inmigración irregular. Hay otros ejemplos que podría que podría poner, pero ese para mí es el más importante de todos y es el que queda claro que no hay ningún apoyo de las autoridades españolas frente al hostigamiento de Marruecos en los tribunales.

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