Ohiana Goiriena, pareja del periodista Pablo González: “Por tercera vez en dos años y tres meses, he podido visitar a Pablo en la prisión de Radom”

Ohiana explica que el trato recibido ha sido “correcto” y que Pablo González “se encuentra bien de salud, de buen ánimo y esperanzado, en que, después de 2 años y 3 meses en prisión provisional, las autoridades polacas terminen por definir los hechos que se le atribuyen para así poder defenderse”
Pablo González, el periodista encarcelado en el “Guantánamo polaco”

El periodista Pablo González lleva más de dos años en prisión provisional en Polonia acusado de ser un espía ruso. Un encarcelamiento que se produce sin haberse realizado ningún juicio y sin que las autoridades polacas hayan aportado pruebas que acrediten la acusación de “espionaje”.

En Polonia no existe un límite a la encarcelación por prisión provisional —como sí la hay en España de cuatro años máximo— y, recientemente, el 15 de febrero, el Tribunal de Apelaciones de Lublin (Polonia) decidió conceder una octava prórroga a su prisión provisional.

Hoy, Ohiana Goiriena, su pareja, nos ha trasladado en un comunicado que ha podido visitar junto a su hijo mayor por tercera vez en dos años y tres meses a Pablo González: “Por tercera vez en dos años y tres meses, he podido visitar a Pablo en la prisión de Radom. Lo hice acompañada de nuestro hijo mayor y se nos concedió una visita de dos horas, la cual tuvo lugar en presencia de miembros de los servicios secretos polacos.”

Según ha explicado Ohiana, el trato recibido ha sido “correcto” y Pablo González “se encuentra bien de salud, de buen ánimo y esperanzado, en que, después de 2 años y 3 meses en prisión provisional, las autoridades polacas terminen por definir los hechos que se le atribuyen para así poder defenderse”.

Asimismo, explica que en fechas recientes las autoridades polacas han permitido que dos amigos cercanos a Pablo lo pudieran visitar. Y que, tras ese hecho, confían en que “en breve se regularicen las autorizaciones para visitarlo y le permitan llamarnos por teléfono a mí, a sus hijos y a su madre”.

Señala, además, que han planteado su deseo de “verlo de forma regular” y que esperan que “en breve las autoridades polacas se pronuncien sobre algo tan básico como es el contacto con sus familiares y amigos, además de que sus abogados puedan tener acceso a todo su expediente y no solo a partes muy limitadas del mismo”.

Por último, nos ha trasladado que tanto Pablo como toda su familia, agradecen todo el apoyo que están recibiendo de mucha gente, el cual “está siendo fundamental en esta ya larguísima lucha por sus derechos y su libertad”.

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