Pablo Iglesias: “La lucha contra el terrorismo sirvió como excusa para que no se produjera una depuración en los aparatos de inteligencia del franquismo”

El exvicepresidente del gobierno ha comparecido esta mañana en el Parlament de Catalunya por la comisión de investigación sobre el espionaje de representantes políticos a través de Pegasus y Candiru

Ayer se desclasificaron los autos del Tribunal Supremo que permitieron al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) espiar al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. En ellos conocemos que el jefe de Govern era considerado líder “en la clandestinidad” de los Comités de Defensa de la República (CDR) y que por ello se le sometió a espionaje a través del programa Pegasus.

El de Aragonès es uno de los 65 casos que el organismo de la Universidad de Toronto, Citizen Lab, clasificó como “espionaje sistemático y generalizado de orientación política”, y se suma a la actual polémica de la ‘Operación Cataluña’. En este contexto, Pablo Iglesias ha comparecido hoy en la comisión de investigación por estos hechos como vicepresidente segundo del gobierno de España y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 del 2020 al 2021 para someterse a las preguntas de las formaciones del Parlament.

Iglesias ha sido muy crítico con los hechos investigados y con el rumbo de la política española: “el caso de Aragonès no es una excepción. La excepcionalidad se está convirtiendo en norma en España. Instrumentos como el espionaje, el lawfare, las campañas de descredito o las medidas represivas están sustituyendo el diálogo”. Además, ha argumentado que el espionaje con autorización judicial debe ser un mecanismo excepcional para la prevención de delitos, pero que en ningún caso debe utilizarse para ganar ventaja política en el marco de una negociación: “es extremadamente grave".

El exvicepresidente segundo cree que el PSOE se está equivocando a la hora de no querer “abrir puertas y ventanas” para conocer las dinámicas que se están dando dentro del Estado y considera que la dimisión de la directora del CNI pretende “escurrir el bulto” de la responsabilidad de Margarita Robles: “la dimisión que correspondía era la de la ministra de Defensa, que no ha sabido proteger su propio móvil ni el del presidente”, refiriéndose a las infiltraciones mediante el programa Pegasus.

Iglesias también ha valorado los déficits del Estado para controlar de forma democrática a los cuerpos de Inteligencia: “esta es una constante en los últimos 45 años de historia de España. La lucha contra el terrorismo sirvió como excusa para que no se produjera una depuración en los aparatos de inteligencia del franquismo. Que una figura como el comisario Villarejo haya podido existir, revela hasta qué punto está podrido el sistema de los aparatos de inteligencia en España”.

Por otra parte, el ex líder de Podemos reflexionaba sobre llevar a cabo modificaciones legislativas que acerquen a España a los estándares democráticos mínimos: “creo que no estamos en mal momento para que se lleven a cabo. Si ha sido posible que un partido que reclamaba la vuelta de Puigdemont para meterlo en prisión acepte la amnistía, seguramente nunca haya sido un momento más propicio. La praxis de las cloacas del ministerio de Interior nos hablan de una estructura de poder corrupta. Los sectores reaccionarios hablan cada vez más abiertamente en contra de los principios de la democracia liberal, por lo que hay que aprovechar para hacer reformas que puedan contribuir a proteger en el futuro a la sociedad”. 

Iglesias definía, para terminar, al Estado como un ‘territorio en disputa’: “aunque en términos liberales cabría imaginar que el estado es neutral, eso es muy difícil. No es lo mismo que haya élites policiales comprometidas con los derechos humanos a que nos encontremos con otras que se organizan, de manera ilegal, como policía patriótica y que actúan al margen de la ley. Hay que ocuparse del Estado, no puede ser un terreno dominado ideológicamente por aquellos que creen que la unidad de España está por encima de lo que decide el Parlamento. Es necesario que haya jueces, guardias civiles o militares que asuman que el Estado representa la pluralidad social. Esto es crucial para entender cómo funciona el poder. La derecha entiende mucho mejor qué es el poder y qué significa el Estado”.

Puedes ver la intervención completa aquí:

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