Sumar registra la versión de la Ley Mordaza que ya fracasó por no incluir la prohibición de las pelotas de goma y de las devoluciones en caliente

El texto registrado es el mismo con el que, en colaboración con el PSOE y con la disconformidad de Podemos, Sumar intentó presionar mediáticamente a ERC y Bildu para obligarlos a ceder
Portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Enrique Santiago — Sumar

Sumar ha registrado este viernes la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida por sus detractores como 'Ley Mordaza', con un texto que recupera el dictamen aprobado en la anterior legislatura, aunque decayó luego en la Comisión de Interior por falta de apoyos.

De esta forma, Sumar opta por dejar fuera los escollos con ERC y Bildu, las discrepancias sobre la prohibición de pelotas de goma y las devoluciones en 'caliente' que llevaron a los independentistas a rechazar dicha reforma. Su idea es remitir estos aspectos a las enmiendas que se puedan plantear con idea de tejer consensos.

El portavoz de Interior del grupo plurinacional y dirigente de IU, Enrique Santiago, ha explicado que esta iniciativa implica la "derogación de facto" de la Ley Mordaza y llama al acuerdo parlamentario entre el bloque de investidura para proceder rápido a este cambio legislativo, obviando el hecho de que la izquierda catalana y vasca ya rechazó aprobar este texto por no contener entre sus disposiciones normativas la prohibición de las pelotas de goma y de las devoluciones en caliente, así como una eliminación efectiva de la sanción —usada tantas veces de forma arbitraria— por faltas de respeto a la autoridad.

En el último tramo de la legislatura anterior, de hecho, hubo una discrepancia en el seno del grupo parlamentario de Unidas Podemos precisamente porque Santiago —quien era el negociador principal de esta materia— decidió seguir la estrategia dictada por Yolanda Díaz de conformar un bloque negociador con el PSOE para presionar mediáticamente a ERC y Bildu y así forzarles a ceder. Podemos se opuso a esta estrategia, argumentando que había que hacer exactamente lo contrario: colaborar con la izquierda independentista catalana y vasca para conformar un bloque negociador conjunto que permitiera no solamente hacer ceder al PSOE en sus posiciones sino, además, alcanzar una mayoría parlamentaria que verdaderamente llevara a la derogación. Podemos advirtió de que la estrategia de Santiago y de Sumar era fallida y que llevaría al fracaso de la norma, como finalmente ocurrió.

Santiago ha defendido que el "paréntesis" que desplegó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para reflexionar sobre su continuidad hace necesario impulsar medidas frente al "acoso que someten a la democracia" fuerzas como PP y Vox, como es la reforma del Consejo del Poder Judicial, la despenalización de los denominados delitos de opinión o terminar de una vez con los aspectos más restrictivos con derechos y libertades fundamentales de la normativa aprobada por los populares.

Así, Santiago ha destacado que su grupo opta por recuperar el texto de la ponencia acordado en el anterior mandato, que supuso un consenso sobre el 95% de los contenidos de la reforma, y que no se había retomado pese a haber pasado ya nueve meses de la actual legislatura. El texto al que se refiere es el mismo con el que se intentó presionar ERC y Bildu sin éxito.

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