Javier Solo: El astronauta que soñaba con nuestra revolución

Cantante, guitarrista y compositor catalán abierto desde sus inicios a experimentar con toda clase de lenguajes musicales y fuertemente comprometido con la lucha por la recuperación de nuestra memoria histórica y democrática, presentó su nuevo disco ‘El astronauta que soñaba con estrellas de mar’ en la sala El Sol de Madrid. Con Diario Red estuvimos allí
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Javier Solo con Fernando de Reincidentes

Viene Javier Solo, músico catalán comprometido y reivindicativo a las páginas de Diario Red en esta suerte de Comuna cultural que comparto con todos nuestros lectores por varios motivos. Para mí el más importante es que se trata de un músico que desde que inició su carrera siempre ha demostrado una vocación de encuentro, mestizaje y apoyo a través de sus discos a la música latinoamericana y al rock latinoamericano en particular incondicional y sin fisuras —de hecho, el mismo Javier define su último disco, ‘El astronauta que soñaba con estrellas de mar’ como un disco de rock latino fronterizo— en el que además en muchas de sus canciones nos deja un mensaje de fuerte contenido social, crítico y en el que se posiciona claramente en una izquierda transformadora y genuinamente luchadora por cambios reales.

En este sentido, entiendo que merece especial atención una canción que hizo circular en 2023 por plataformas de streaming y redes sociales llamada “Olvidos de España”, en la cual además de recabar para colaborar con él a Fernando Madina de Reincidentes, hablaba claramente y sin tapujos de la tragedia que supone en nuestra sociedad la marginación a la que se trata de condenar a la memoria histórica y democrática. “Suspiros de España / heridas abiertas / puertas cerradas / hemos cambiado de siglo y bandera / pero nuestros muertos siguen en las cunetas” dice su letra.

El apoyo a la ARMH (Asociación para la recuperación de la memoria histórica) volvió en este caso a unir al músico catalán y al sevillano, ya que cedieron a esta asociación todos los beneficios que se pudieran obtener del tema producido por Ricardo Marín en los Zamenhof Estudi de Lleida con Víctor Ayuso y Xavi Jové en los controles. Junto a las voces de Javier y Fernando encontraremos en este tema las guitarras y el bajo del propio Ricardo Marín, la batería de Josep Pages y las teclas de Pep Saula.

En su nuevo trabajo que ha presentado recientemente en la sala el Sol de Madrid, Javier Solo profundiza en esa exploración de los diversos lenguajes musicales que se pueden crear a través del mestizaje entre las culturas que compartimos determinadas raíces, como la mexicana y la argentina. De tal suerte que en este disco incluye colaboraciones como las de Ruido Cassette, grupo argentino de creciente popularidad en nuestro país, de los mexicanos Ro Velázquez y la cantante de Tijuana Dani Loera, además de Jessy Bulbo, Héctor Quijada de La Lupita, también destacados artistas aztecas que se han unido a Javier Solo en este viaje intercultural con la música como nexo de unión y como lenguaje que sirve para establecer lazos entre los pueblos que compartimos una fuerte raíz cultural.

Pero si en este disco hay una canción que es imprescindible mencionar, es la versión de “Jartos D’Aguntar” de Reincidentes que se ha grabado expresamente para este disco y que ha pasado de ser ese himno punk-rock festivo y a la vez reivindicativo que se canta, baila y disfruta en fiestas de todo tipo en todo el estado español y que por supuesto sigue siendo un clásico inevitable en cualquier concierto de los sevillanos, a la que se le ha dado la vuelta de manera increíblemente original y la han convertido en una ranchera con pinceladas flamencas sensacional.

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Quizá mucha gente no lo sepa, pero en realidad “Jartos D’Aguntar” es una versión, con una letra muy diferente como es fácil de imaginar, de una canción de Die Töten Hosen, un grupo de rock alternativo alemán, de la nueva oleada que se dio a finales de los 80 en la llamada “Neue Deutsche Härtze”, que como bien decía Fernando Madina en una entrevista que le pudimos hacer en Mariskalrock.com Radio  en los pasados días, “muestra el poder intercultural que tiene la música. ¿Cómo si no una canción creada y grabada en Alemania por un grupo tan distante y diferente a nuestra cultura podría acabar siendo convertida en una ranchera mexicana pasando previamente por la visión de un grupo de rock sevillano?”

El concierto fue una magnífica fiesta, llena de colorido musical y en la que tanto Ro Velázquez como Dani Loera y por supuesto el propio Fernando Madina estuvieron en el escenario apoyando a Javier y reforzando junto a él su vocación de encuentro, intercambio y fusión con los sonidos del rock latino desde una perspectiva tanto festiva y desenfadada como solidaria y reivindicativa.

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Fin de fiesta

Un show que en este sentido fue todo un éxito, al que también contribuyeron como teloneros el dúo andaluz Cuarto y Mitáh  —¡¡unos genios, podéis creerme!!—  y un público entusiasta que en todo momento apoyó a Javier Solo y su banda, que contaba con miembros de toda una leyenda del rock catalán como los míticos Capdetrons y que supieron convertir toda la sala El Sol en una fiesta popular que igualmente se podría haber vivido en la Nueva Orleáns más canalla, en la Habana Vieja, en el San Telmo bonaerense, en el Raval barcelonés, en Lavapiés, Ámsterdam o en el barrio latino de París, es decir, en cualquier lugar en el que la interculturalidad, la amistad y hermandad entre etnias, pueblos y culturas sea motivo de alegría y nunca de racismo, desconfianza o endogamia.

Desde estas páginas, mi sincera enhorabuena, mi abrazo fraternal y solidario a Javier, a Fernando, a Daniela, a Ro y a todos los que hicieron posible esta fiesta de rock latino fronterizo, en la que los valores de unión y hermandad entre pueblos, la reivindicación de la cultura latina frente al rodillo anglosajón que trata de imponer también su poder a través de la batalla cultural en el ámbito de la música y algo tan importante como el buen rollo, la alegría, la amistad, se pudo vivir intensamente en este concierto.