Israel ha pagado a periodistas para que escriban en contra de los derechos palestinos

Una investigación de 2020 revela cómo algunos medios eran subvencionados por parte del gobierno israelí para llevar a cabo una campaña contra el movimiento pro palestino “Boicot, Desinversiones y Sanciones” (BDS)
Hundreds of Pro-Palestinian supporters gather in Herald Square on 34th Street. A person holds a sign that reads ''Stop Genocide Boycott Israhell.''
Manifestación pro palestina, noviembre 2023, Nueva York — Gina M Randazzo / Zuma Press / ContactoPhoto

Los medios de comunicación han jugado un papel clave en el conflicto Israel-Palestina. El medio catalán “Directa” publicó en 2020 una investigación abierta tres años antes por el periodista Itamar Benzaquen y recogida por el medio digital israelí “972 Magazine”.

Esta investigación revela que el Ministerio de Asuntos Estratégicos del Estado de Israel—creado y dirigido por Avigador Lieberman, político israelí de extrema derecha—pagó una gran cantidad de dinero a “Jerusalem Post” a cambio de publicar noticias en contra de los movimientos en defensa de los derechos humanos. Este mismo periódico publicó una noticia en junio de 2019 titulada “Desenmascarando el BDS”. En ella, se entrevistó a funcionarios del propio ministerio y políticos y senadores del Partido Republicano de los Estados Unidos, donde se elogiaba a figuras como el expresidente Donald Trump.

No es el único medio. La periodista Aiden Pink escribía para el medio judío estadounidense “The Forward”, al que el ministerio le encargó abrir una “guerra sucia” en la opinión pública en contra de aquellos que criticaron a Israel, enfatizando en las redes sociales. “Ha luchado en los Tribunales para mantener en secreto algunas de sus actividades, pero también ha publicado expedientes sobre activistas pro-BDS” sentenciaba la periodista.

El periódico israelí Haaretz informó que el Gobierno de Israel aprobó el gasto de 31,4 millones de euros para financiar propaganda política. A esto se le sumó la misma cantidad de dinero pero por financiación privada para llegar a los 60 millones de euros.

Pero eso no es todo. El ministerio israelí quería llevar a cabo su guerra mediática superando cualquier obstáculo, incluso judicial. La mayoría de organizaciones judías estadounidenses han rechazado dinero israelí porque la legislación estadounidense no lo permite desde 1930, para impedir la propaganda nazi por estadounidenses que recibían apoyo del régimen. Por eso, “Israel ha tenido que crear organizaciones y empresas pantalla que les permita esconder su origen financiero” aseguraba Pink.

Con esto, el periodista Benzaquen confirmaba que “el ministerio se enorgullece de haber creado una red de organizaciones naciones e internacionales para implementar sus políticas”.

Estas prácticas del ministerio afectaron a organizaciones progresistas judías e israelíes, que se negaron a participar y se sentían atacadas, tal y como informaba Josh Nathan-Kazi en “The Forward”.

Este mismo periodista ya destapó que una de las organizaciones que más dinero invertía en este tipo de campañas era Central Fund. Según “Haaretz”, esta organización otorgaba subvenciones a la organización benéfica israelí Honenu, que hasta 2016 “brindaba apoyo financiero a las familias de los judíos israelíes acusados de terrorismo”.

Esta investigación refleja la fuerza que tiene el poder mediático. Mucho antes de la situación actual en Gaza, estas organizaciones ya operaban para desprestigiar a palestina. Esta perspectiva pro israelí ha tenido un gran apoyo por parte de todo tipo de medios de comunicación desde el inicio de los ataques más duros de los últimos meses sobre la franja de Gaza. Sin embargo, a nivel internacional, ya han sido diferentes medios los que en las últimas semanas han rebajado su apoyo a Israel.

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