Obama cuestiona el apoyo sin matices de Biden a Israel durante el genocidio en la Franja de Gaza

Las encuestas ya reflejan que el seguidismo del presidente estadounidense a la estrategia militar del sionismo le puede costar las elecciones de 2024
Barack Obama en una entrevista, 2023 — Linkedin News / YouTube

La implicación histórica de Estados Unidos a favor de Israel ha conseguido que el genocidio israelí contra Palestina sea un asunto de política interna. Mientras que el Partido Republicano apoya sin fisuras al Estado sionista, en el Partido Demócrata del presidente Joe Biden se han levantado voces muy autorizadas en contra del seguidismo que el presidente americano hace de la estrategia militar el primer ministro Benjamín Netanyahu.

Esta defensa a ultranza de Israel no solamente le está provocando a Biden grietas internas, sino que le ha generado una caída de la popularidad de once puntos en el último mes en sectores imprescindibles para revalidar una nueva victoria electoral en 2024 frente a Donald Trump, que, aunque todavía no ha sido elegido candidato, es el republicano con más opciones de serlo.

A los pocos días de comenzar los bombardeos indiscriminados de Israel contra la Franja de Gaza, 55 diputados demócratas enviaron una misiva a Biden y a su secretario de Estado, Anthony Blinken, en el que señalaban su máxima preocupación por la situación humanitaria en Gaza y pedían retrotraer la medida de cortar los suministros de agua, luz, comida y combustible por parte de Israel. Días más tarde, doce demócratas, liderados por la única congresista palestina, Rashida Tlaib, exigían al presidente que intercediera a favor de un alto del fuego inmediato tanto en Israel como “en la Palestina ocupada”.

“Hay personas de buena voluntad que defienden los derechos de los palestinos y se oponen a determinadas políticas del Gobierno israelí sin ser antisemitas”, escribió Obama en un artículo

Es en este momento cuando el expresidente Barack Obama hace de altavoz de la postura de los doce demócratas que firman el documento liderado por la única congresista de origen palestino. “Hay personas de buena voluntad que defienden los derechos de los palestinos y se oponen a determinadas políticas del Gobierno israelí sin ser antisemitas”, escribió Obama en un artículo.

La llamada de atención de Obama es relevante. Precisamente el expresidente americano no se caracterizó por una política exterior pacifista, especialmente en Siria, lo que ha provocó el caos en el país árabe y la crisis de refugiados de 2015 en la Unión Europea, pero también en Libia, cuya situación hoy es la de un país fallido dividido en dos mitades y controlado por facciones incapaces de poner en pie estructuras institucionales.

A las voces del ala más progresista del Partido Demócrata y de Barack Obama se suma también la caída en popularidad entre los votantes jóvenes y árabes, imprescindibles en una batalla electoral que se resolverá por un puñado de votos. Cada día, desde que Israel comenzó los bombardeos tras el ataque de Hamás el 7 de octubre, las calles de Estados Unidos se llenan de manifestaciones pro-palestinas con presencia de estudiantes y relevantes líderes sociales.

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