Iñaki López: de servir al lawfare a criticarlo

¿Qué clase de periodista admite que en sus programas se propaguen noticias falsas de digitales como OK Diario, sin pruebas y con muchas de esas noticias ya desmentidas?

Tras conocerse la carta de Pedro Sánchez en la que denunciaba que un juzgado de Madrid había abierto diligencias previas contra su mujer a petición de la organización ultraderechista Manos Limpias, y anunciaba que se tomaría unos días de reflexión para decidir si continuaba al frente de la presidencia o no, el presentador de La Sexta, Iñaki López, no dudaba en denunciar este caso en redes señalando en X que “con el tiempo nadie querría dedicarse a la política” al haberse convertido en “una picadora de carne”.

Un comentario que sorprende mucho si se analiza la trayectoria del presentador vasco, ya que Iñaki López ha permitido que las cloacas tuvieran voz en sus programas y que tipos como Eduardo Inda actuaran con total impunidad.

La absoluta permisividad de Iñaki López con los representantes de las cloacas llegó a tal punto que el catedrático de economía, Juan Torres, tuvo que abandonar La Sexta Noche en el año 2017 tras las mentiras de Inda que, para atacarle y deslegitimarle, le acusaba de ser el “economista cabecera de Podemos” —cuando nunca ha estado afiliado a dicha formación— y lo relacionaba con Hugo Chávez y con el Gobierno de Venezuela.

A pesar de que el economista desmentía las mentiras y de que trató en todo momento de argumentar con serenidad, entre risas del director de La Razón, Paco Marhuenda, el corrupto Inda continuó vertiendo su artillería de manipulación con la permisividad de Iñaki López. Finalmente, Torres se plantó y decidió abandonar el plató: “Señores, hasta aquí ha llegado la función. Yo soy una persona seria, soy un académico y no participo en estas locuras. Me voy”. Afirmando momentos antes que “España no puede permitirse lo que hacen aquí todas las semanas. Porque España está ya harta de este tipo de debates que ponen por delante la agresión el insulto y a veces la mentira".

Pero este acontecimiento no es un hecho aislado, sino que ha sido el modus operandi de La Sexta, en donde Inda, el “hermano” de su director, Antonio García Ferreras, ha hecho y deshecho lo que le ha dado la gana sin que periodistas como Iñaki López se plantasen y dijesen “¡Basta!”, ante ese espectáculo de corrupción periodística.

Las mentiras que los representantes de las cloacas —como Inda— vierten en La Sexta y en todos los programas en los que tienen cabida operan como una máquina de fango que atenta directamente contra la propia democracia. Desde intoxicar vinculando a Xavier Trías con una falsa cuenta en Suiza o afirmar que Podemos se financia ilegalmente de Venezuela hasta vincular a la CUP con ETA… La lista de montajes de casos falsos fabricados y propagados por tipos como Inda son incalculables.

Y, por eso, asombra mucho que tras conocerse la carta de Pedro Sánchez en donde denuncia el lawfare que está afectando directamente a su esposa, Iñaki López haya puesto en X que “la política en este país” es “una vocación que se torna en picadora de carne” y, posteriormente en otro post, se haya preguntado: “Qué clase de juez admite una denuncia a base de titulares de noticias de digitales, sin pruebas y con muchas de esas noticias ya desmentidas?”

Una pregunta que quizás le vendría bien reformular del siguiente modo: ¿Qué clase de periodista admite que en sus programas se propaguen noticias falsas de digitales como OK Diario, sin pruebas y con muchas de esas noticias ya desmentidas?

Por ello, muchos usuarios no han tardado en replicar los comentarios del periodista en X recordándole que él trabaja en la cloaca de La Sexta y su trayectoria en dicho medio se caracteriza por no haber frenado, como sí hacen periodistas como Xabier Lapitz, las fake news funcionales al lawfare.

Sin ir muy lejos, el autor de este artículo ha sido bloqueado en X por el presentador de La Sexta tras recordarle que él admitió leer en directo — de una forma servil— un documento falso de Eduardo Inda en el que se acusaba a Pablo Iglesias de cobrar de Venezuela en un paraíso fiscal. Era muy burdo, pero Iñaki López fue con ello.

Y es que, no conviene olvidar que el “es muy burdo, pero voy con ello” no solo afecta al director de La Sexta, Antonio García Ferreras, sino a todos aquellos palmeros que siguen guardando silencio, justificando y blanqueando la corrupción en el periodismo.

Y, ojo, está bien que Iñaki López se sume al carro y denuncie el lawfare que están llevando a cabo jueces corruptos de la mano del pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias contra Pedro Sánchez. Pero es muy hipócrita haber accedido a servir a la pata mediática del lawfare cuando afectaba a Podemos, al independentismo o a los movimientos sociales y ahora intentar vender la moto de que contigo no va esta movida. Un poco menos de hipocresía, Iñaki.

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