El sketch de Polònia sobre Yolanda Díaz que se hace viral

Una crítica ácida que deja testimonio de lo ocurrido en las últimas elecciones europeas

Alba Florejachs interpretando a Yolanda Díaz
Alba Florejachs interpretando a Yolanda Díaz

"Última noticia en la sede de Sumar. Se ha producido un terremoto a raíz de la dimisión de Yolanda Díaz."

Así comienza el último episodio de Pòlonia en la televisión pública catalana, donde se muestra a la Ministra de Trabajo en una sede de Sumar devastada en la que, tras rematar a Errejón y abandonar a una Ada Colau agónica, recoge su cartera de vicepresidenta y huye entre las ruinas del partido.

“La culpa es mía y solamente mía, mi integridad y mi simpatía son tan fuertes que han deslumbrado a todos mis electores. Y no han salido a votar, se han quedado como un conejito paralizado por los faros de un coche” declara la ex coordinadora del movimiento mirando a cámara para dar su testimonio. A continuación, se la puede ver analizando los daños sobre el terreno:

¡Qué desastre, qué mal todo, no se ha salvado nadie! Hasta que de repente, aparece una mano que asoma entre los escombros y se oye: 

"Yolanda, soy yo, Errejón. Ayuda".

Nada de esto sería posible sin suscriptores

El enfado se apodera de la protagonista y comienza a dar golpes en la mano de Íñigo, que remata la acción con una frase gloriosa:

¡Socialdemocracia!

En la secuencia final y, para acabar el capítulo, se desarrolla un momento estelar en el que Ada Colau irrumpe dando voces y proponiendo la idea de formar una izquierda más potente. Díaz no sale de su asombro, sorprendiéndose de haberla hallada con vida:

“Estás aquí, estás intacta” mientras observa embelesada su cartera de Vicepresidenta a la vez que no para de darle besos. La vicepresidenta se va, Ada clama:

¿Dónde vas, vas a buscar más refuerzos? ¡Yolanda, Yolandaaaa…!

Una crítica ácida que deja testimonio de lo ocurrido en las últimas elecciones europeas. Como decía William James: “El sentido del humor es simplemente el sentido común bailando”. Lo que vino al día siguiente, ya es otra historia, o quizá un nuevo episodio.