El Centro Sira analiza las torturas y secuelas que sufrieron las víctimas del franquismo

Sira realiza evaluaciones periciales a 26 casos de tortura durante la dictadura de Franco mediante el Protocolo de Estambul
Víctimas del franquismo — Twitter (X)

Sira es un centro de atención a las víctimas de malos tratos y torturas. El centro cuenta con una red de apoyo terapéutico, jurídico y psicosocial especializado en contextos de violencia. El equipo brinda atención especializada a personas o grupos que se han visto afectadas directa o indirectamente por situaciones traumáticas supervivientes de violencia política, tortura y catástrofes.

Esta red trabaja desde la neutralidad y la imparcialidad y está compuesto por profesionales de la psiquiatría, la psicología, la abogacía y la medicina.

El Centro Sira ha realizado evaluaciones periciales a 26 casos de tortura durante la dictadura franquista desde 2017, utilizando el Protocolo de Estambul. Gabriela López Neyra, coordinadora del centro, testificó en Buenos Aires ante el Juzgado de lo Criminal y Correccional Federal nº 1, junto a la delegación de CEAQUA, para facilitar nuevas pruebas y conseguir imputaciones contra los responsables de los crímenes. López destacó que todas las personas evaluadas sufrieron interrogatorios coercitivos y métodos sistemáticos de tortura física y psicológica entre 1970 y 1978, buscando quebrar su voluntad. El 90% de las víctimas reportaron haber sufrido actos humillantes y el 70% actos que generan vergüenza.

El Centro evaluó a personas menores de 26 años detenidas sin ser informadas del motivo, algunas por agentes sin uniformar. Muchas estuvieron detenidas por días, incluso hasta 32 días, antes de ser trasladadas a la cárcel sin salvaguardas judiciales. Durante la detención, sufrieron torturas físicas y psicológicas por parte de los agentes.El 39% de las personas evaluadas aseguran haber estado en condiciones inhumanas de detención. Estas víctimas sufrían restricciones en su alimentación, en el acceso al agua o a la hora de ir al servicio. Por otro lado, estas personas eran sometidas a condiciones cambiantes de temperatura, luz y ruido, lo que les suponía una constante desorientación.

El análisis de las víctimas del franquismo revela que la policía sistemáticamente empleaba el miedo como táctica, con un 83,3% reportando amenazas que a menudo incluían a sus familiares. Además, el 33% presenció actos de tortura contra otros. Más de la mitad experimentó simulacros de ejecución. Las torturas fueron tan severas que el 17% intentó suicidarse durante la detención. Además el 50% de las víctimas analizadas, sufrieron simulación de muerte.

Las detenciones estuvieron marcadas por una serie constante de acciones dolorosas. La mayoría de las personas fueron golpeadas o sometidas a métodos de asfixia, ya sea con una bolsa o en una bañera. Las agresiones incluían patadas, bofetadas, golpes con porras o guías telefónicas, a veces simultáneamente, en pasillos o corredores. Muchos de estos golpes ocurrían mientras las personas estaban inmovilizadas, encadenadas a un radiador o forzadas a permanecer de pie durante horas. El 80% de las víctimas del régimen considera que las detenciones fueron una batalla física contra su propio cuerpo, con un 40% reportando violencia sexual, como tocamientos forzados o desnudez.

En términos de tortura psicológica, el 78% experimentó una manipulación del afecto, donde los torturadores buscaban crear vínculos para extraer información. Según la coordinadora del Centro Sira, esto implicaba juegos de roles o situaciones ambiguas que generaban desconcierto.

En cuanto a las consecuencias, todas las personas sufrieron secuelas físicas inmediatas, con casi la mitad experimentando efectos a largo plazo. Actualmente, el 70% de los evaluados presenta Trastorno de Estrés Postraumático.

Nada de esto sería posible sin suscriptores