Galicia no es país para jóvenes

Voluntarios durante una limpieza de pellets, en la playa de Patos, a 15 de enero de 2024, en Nigrán Pontevedra, Galicia (España). El Concello de Nigrán ha hecho un llamamiento para realizar otra jornada de limpieza en las playas de Prado y Patos. Esta nueva batida de limpieza se suma a las de la semana pasada, en las que llegaron a congregarse hasta 150 voluntarios. La labor de los voluntarios complementa a las tareas de limpieza que realizan los operarios contratados por la Xunta de Galicia, que han recogido el equivalente a 90 sacos de pellets en el litoral gallego y durante el fin de semana trabajaron en 56 playas de 34 ayuntamientos.,Image: 837322695, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Adrián Irago / Europa Press / ContactoPhoto
Jóvenes voluntarios recogen pellets en la playa de Patos, Nigrán, Pontevedra, Galicia — Adrián Irago / Europa Press / ContactoPhoto
El cambio en Galicia vendrá de una gran movilización popular o no vendrá, es condición necesaria la involucración de la juventud gallega para esa movilización

Galicia cuenta con el triste honor de tener dos de las tres provincias más envejecidas de España; Ourense es la primera y Lugo la tercera, con un porcentaje de mayores de 65 años del 31.84% y del 29.73% respectivamente, según datos del INE.

No lo tiene fácil la juventud gallega. Los datos del Observatorio de Emancipación sitúan la edad media de emancipación de los gallegos en 30.3 años y concluyen que tener estudios superiores e incluso un empleo, no es suficiente para acceder a una vivienda. El Consejo de la Juventud en su último barómetro, a cierre de 2022, nos señala que en Galicia solo el 15.7% de personas de 16 a 29 años vive por su cuenta lejos del hogar familiar, seis décimas más que en 2021 y la mitad que el 31.9% de media en la Unión Europea.

La provincia de Pontevedra es el territorio donde más difícil resulta para la juventud gallega acceder a una vivienda en propiedad, pues exige entre el 50% y el 60% del salario neto de los jóvenes de 16 a 29 años, mientras que en A Coruña el porcentaje oscila entre el 40 y el 50%.En lo que se refiere al alquiler, si una persona joven en Galicia pretende alquilar una vivienda, debería destinar el 60.5% de su salario a cubrir la renta mensual, según apunta el informe del Consejo de La juventud. Ese porcentaje dobla la cifra recomendada para dedicar a un arrendamiento, que oscila alrededor de un tercio de los ingresos.

Estas dificultades de acceso a la vivienda para los jovenes de Galicia están íntimamente ligadas a la precariedad laboral y a la sobrecualificación. De hecho, con un 35%, Galicia es la tercera comunidad del Estado con mayor porcentaje de estos casos tras Canarias y Asturias, según datos de Eurostat. A sensu contrario, la comunidad gallega es la undécima del Estado con mayor tasa de ocupaciones de alta cualificación (32.1%), lo que supone 3.2 puntos menos que el promedio estatal, según un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, (IVIE).

Por si no fueran suficientes las dificultades para encontrar un empleo acorde a su formación y el poder acceder a una vivienda, los jovenes gallegos sin vehículo propio se encuentran con una dificultad añadida, el deficiente sistema de transportes de la comunidad. Hasta se han denunciado en la comunidad casos de jóvenes que tienenque ir de pie en el autobús escolar por falta de plazas. El deficiente funcionamiento del transporte público, especialmente en lo que se refiere a las zonas rurales, ha llevado a que surjan por toda Galicia iniciativas ciudadanas que se han llevado a cabo para demandar mejoras en la prestación del servicio del transporte público, como la Plataforma en defensa do tren de A Coruña e As Mariñas.

Y si no fueran ya pocas las dificultades para la juventud del país, en algunas zonas rurales hasta se les niega una asistencia sanitaria adecuada. Este pasado domingo sin ir más lejos se celebró una nueva movilización en O Carballiño en protesta porque los menores de 0 a 14 años no tienen desde hace cuatro meses ningún pediatra que les atienda en la localidad.

El cuadro en su conjunto nos dibuja un panorama desolador para la juventud gallega. El 18 de febrero hay elecciones al Parlamento de Galicia. El último vuelco político que se dio en la comunidad, en el año 2005, cuando Fraga perdió por un solo escaño la mayoría absoluta, vino de la mano de una gran movilización del voto juvenil, que ya venían de empujar para el vuelco político que se dio en el Estado en el año anterior, cuando el PP de un Rajoy que se estrenaba como candidato perdió las elecciones contra todo pronóstico contra el PSOE de Zapatero.

El cambio en Galicia vendrá de una gran movilización popular o no vendrá, es condición necesaria la involucración de la juventud gallega para esa movilización. En estos momentos muchos de esos jóvenes están en las playas recogiendo pellets, como muchos de sus padres recogieron chapapote del Prestige 20 años antes. Es tarea de todas y todos impedir que la generación de gallegas y gallegos más preparada de la historia no tenga que sufrir un martirio para desarrollar sus proyectos de vida.