Chile: El pataleo de los grandes grupos económicos

Según la revista Forbes, Chile es el tercer país con la mayor cantidad de multimillonarios de América Latina, entre ellos el fallecido presidente Sebastián Piñera, quien murió en un accidente aéreo en febrero pasado
Iris Fontbona (c), Jean Eric Salata (i) y Horst Paulmann encabezan la lista Forbes en Chile — Composición: Cecilia Encina / Diario Red

Preocupación e inquietud recorren los lujosos ambientes en que operan los grandes grupos económicos chilenos. El viernes pasado, a través de las páginas del influyente diario El Mercurio, tres de los principales líderes de igual número de conglomerados dieron a conocer las cartas que encabezaron las memorias anuales que entregan a los accionistas en las que acusan que Chile está estancado, ya no crece a los ritmos que lo ponían a la cabeza de las economías regionales, apuntan a que el gobierno no facilita la inversión, que hay problemas de seguridad pública y falta confianza. Todo ello se reflejaría en la caída de las tasas de utilidades de sus negocios. Los grandes grupos económicos estarían ganando menos.

El ambiente que describen los ejecutivos de las fortunas chilenas más grandes se reflejaría, dicen, en el “repliegue de la industria forestal”, afectada por la inseguridad, los incendios y los robos de madera, principalmente en la zona sur de Chile, escenario además del conflicto intercultural entre el Estado y la población movilizada del pueblo mapuche.

“El país ha perdido el rumbo”, escribió el presidente del grupo Security, Renato Peñafiel, un conglomerado que opera en el sistema financiero y cuyas utilidades en 2023 superaron los 30 mil millones de euros. El alto ejecutivo —y uno de los accionistas principales— dijo Chile vive una “grave crisis” en el sector de salud, hay “estériles propuestas” para reformar el sistema de pensiones y una destrucción de la educación pública, lo que “amenaza el futuro de las nuevas generaciones”. También aprecia “un ambiente que genera un permanente cuestionamiento y desprestigio a la empresa privada”, por lo que sería necesario empujar reformas que permitan al sector privado “recuperar su histórico liderazgo” para fomentar la inversión y el crecimiento económico. Su reclamo se produce pese a que su grupo financiero tuvo utilidades históricas el año pasado, 35% más que el año anterior.

Pablo Granifo está a la cabeza de las industrias de punta del grupo Luksic, cuya actividad principal es la minería, aunque también tiene inversiones en la banca, medios de comunicación —radios y TV— y las finanzas, con un patrimonio que supera los 35 mil millones de euros. El conglomerado de empresas es liderado por Iris Fontbona, viuda del fundador del grupo Andrónico Luksic, cuya fortuna —calculada por Forbes— supera los 25 mil millones de euros, lo que la ubica como la mujer más acaudalada de América Latina. En su carta a los accionistas, Granifo dice que “la reducción significativa del crecimiento golpea con fuerza el sueño de alcanzar el desarrollo y las expectativas de una mejor calidad de vida para las personas”.

“El crecimiento sostenible y su consolidación se consiguen con una adecuada mezcla de cambio y continuidad”, dice el ejecutivo. La matriz Quiñenco —con la que el grupo Luksic controla Vapores, CCU y Banco de Chile, entre otras compañías— informó que sus utilidades llegaron a US$959 millones, es decir un 76,2% menos que los US$4.030 millones de 2022. En el negocio minero, en tanto, las utilidades de Antofagasta Minerals en 2023 llegaron a US$1.299,4 millones, por debajo de los US$1.533 millones del ejercicio previo, informó hace una semana el diario económico Pulso, de propiedad del grupo Corpgroup que lidera Álvaro Saieh, poseedor de la cuarta fortuna más grande de Chile.

El grupo Angelini, el décimo más grande en Chile, que mueve unos 1500 millones de euros, pone el acento en la “incertidumbre” que genera la “inestabilidad institucional”, así como el “severo ajuste macroeconómico tras los grandes desequilibrios” generados desde fines de 2019. El presidente del conglomerado que opera en el mercado energético, la pesca, el sector forestal y de los combustibles, Roberto Angelini, se refiere a los efectos de las masivas movilizaciones sociales de 2019 contra las desigualdades, el impacto de la pandemia viral y el ajuste económico que realizó el gobierno de Gabriel Boric para estabilizar la economía que recibió con una inflación de dos dígitos y en riesgo de caer en recesión.

Según el empresario, que de acuerdo a Forbes acumula una fortuna personal de más de 1.500 millones de euros, el bajo crecimiento de la economía “ha sido normalizado” y ha salido de la agenda pública. Añora los tiempos en que Chile crecía por sobre el promedio de la región latinoamericana, cuando se generaban “oportunidades” y “bienestar en la población”. Angelini también reclama contra la llamada “permisología”, el conjunto de normas y protocolos que deben respetar las inversiones para cumplir requisitos de sustentabilidad medioambiental. “Es urgente dar un gran impulso a la actividad económica generando un escenario con mejores condiciones para la inversión, partiendo por reducir incertidumbres” y revisar la “permisología”. El empresario agrega a la lista de problemas como la seguridad pública, el de la migración ilegal.

“AntarChile, sociedad con la cual la familia Angelini controla Copec (combustibles), experimentó una merma del 74% en sus ganancias durante el año pasado, las que cayeron desde US$925 millones a US$234 millones”, publicó el diario Pulso.

Los grandes grupos económicos chilenos sor relativamente nuevos, formados en los años 70 y 80 cuando la dictadura del general Pinochet abrazó las propuestas neoliberales de los Chicago Boys, que abrió la economía a los mercados internacionales, bajó aranceles para la importación, buscó colocar sus productos de escaso valor agregado —principalmente mineros— y privatizó las principales empresas estatales. Empresarios y altos funcionarios de la dictadura se quedaron con las empresas públicas, que la dictadura tildaba de “ineficientes”. La fuerte arremetida del capital financiero hizo el resto, puso dineros frescos y facilitó la apropiación de riquezas estratégicas, como la minería.

El caso más emblemático es el empresario Julio Ponce Lerou, ex yerno de Pinochet, que pasó de funcionario público a adueñarse de las concesiones de mineras no metálicas, como el Litio. Hoy retiene el 17% de la Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich o SQM), que cotiza en la bolsa, presidió la empresa desde su creación en los años 80 y dejó el cargo el año pasado como condición para que el Estado entrara a la alianza para la explotación del Litio. Ponce Lerou hoy tiene una fortuna que supera los 2.600 millones de euros y está en la lista corta de los multimillonarios chilenos.

Según la revista Forbes, Chile es el tercer país con la mayor cantidad de multimillonarios de América Latina, entre ellos el fallecido presidente Sebastián Piñera, quien murió en un accidente aéreo en febrero pasado. El empresario inició su fortuna de casi 3 mil millones de euros cuando en los años 80 introdujo las tarjetas de crédito, para luego incursionar en otros ámbitos de los mercados financieros, el transporte aéreo, clubes deportivos y un canal de televisión, junto a su actividad política que lo tuvo como senador y en dos periodos presidenciales.

Los grupos económicos se han repartido sus áreas de inversión, las actividades productivas y también su influencia política, financiamiento de partidos y propiedad de medios de comunicación. La preocupación e inquietud que manifiestan también obedece a que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia abrió un “expediente de recomendación normativa sobre participación de grupos empresariales en distintos ámbitos de la economía”, impulsado por una ONG de consumidores que pidió la apertura de un proceso que permita a futuro una recomendación normativa para proponer al Presidente de la República, por medio del Ministro de Hacienda, la presentación al Congreso Nacional de un proyecto de Ley de Reducción de la Concentración Económica Agregada”. Una eventual regulación de los grupos económicos que les preocupa e inquieta.

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