¡A por la tercera! La República volverá envuelta en wattios y decibelios

Cada 14 de abril merece una reflexión. Desde la cultura y la música, especialmente desde el rock, el grito de libertad y por la III República, tiene que volver a ser ensordecedor

Republicano no se es solamente el 14 de abril, como no se es feminista solamente el 8 de marzo. Ser republicano es poseer una convicción arraigada, profunda, fruto de un proceso de reflexión y concienciación que lleva a entender que solo se puede ser demócrata, solo se puede ser en el estado español actual revolucionario, entendido este concepto como el de ser alguien  anhelante de un cambio radical en sentido genuinamente democrático de las estructuras del estado teniendo como horizonte de transformación y de auténtica democratización del estado la república como primer paso para crear una nueva sociedad en la que esos cambios revolucionarios puedan llegar a ser una realidad.

En un ámbito como el de la cultura en general y en el de la música y el rock en particular esta cuestión, referenciándose sobre todo en la experiencia republicana de 1931-1939, si bien en sectores como el de las artes plásticas, el audiovisual o las artes escénicas ha encontrado un amplio campo de experimentación e inspiración la reivindicación de la república histórica como un legado a reivindicar como base para luchar por una nueva república, la tercera, en la música, un sector cultural sumamente precarizado y sometido a una inmensa presión de la industria, el mundo de las multinacionales del disco, con el foco de la censura proyectado como una sombra sobre su libertad de expresión, no siempre esa reclamación de la república entendida como una aspiración de futuro ha encontrado un terreno lo suficientemente bien abonado como para crear colectivamente un discurso republicano con capacidad de penetración en la gente, en especial entre la gente más joven.

Ahora bien, a pesar de su invisibilización, existen un buen número de grupos, discos y canciones que quizá pese a no ser muy populares cara al gran público, ponen de manifiesto que en el mundo del rock, en especial en el mundo del rock más combativo, reivindicativo y rebelde, ese sentimiento y esa convicción republicana forma parte intrínseca de su identidad, como lo es la lucha por la paz, por el feminismo, por la defensa de derechos fundamentales como el derecho a la vivienda, a la sanidad y la educación pública, el acceso a la cultura y a todo lo que conforma un modelo de sociedad radicalmente democrático y por ende, REPUBLICANO.

“Días de angustia y de soledad después de la noticia de la última emboscada / La larga espera, los días de cárcel, la visita anual antes de navidad / Y hoy por fin con los nervios en un puño le verás salir después de veinte años / ¿a cuántos robaron la juventud y a cuántos más se los liquidaron? / Acabó la guerra pero no acabó el miedo / Y por fin empezaron los abrazos más tiernos” decían Barricada en su álbum conceptual ‘La tierra está sorda’, grupo al que hacíamos mención en nuestro artículo anterior y que hizo en 2010 un disco dedicado a poner en valor el ejemplo y la lucha de los combatientes republicanos contra el fascismo.

Desde la Astúries más irredenta y luchadora, mi Astúries, la tierra de mis orígenes, la Astúries cuyo pueblo protagonizó la heroica revolución antifascista de octubre de 1934, Fe de Ratas cantaban en aquella preciosa canción llamada “Querida Clara” estrofas llenas de emoción como esta: “No fui un cobarde, no robé a nadie, luché sin tregua hasta el final / y he muerto dando la cara al enemigo / si cien vidas tuviese, las cien daría por defender a la República / no creo que el Fascismo consiga vencer / pero si la maldad de los falangistas pudiera más que la razón / no ayudes nunca a mis asesinos / no hay que tener consideración / que hoy no la tienen hacia nosotros”.

La mirada hacia la historia y hacia los ejemplos más notables de heroísmo, de generosidad, solidaridad y conciencia que mantuvieron hasta el final los luchadores por la defensa de la república antifascista también ha sido defendida por artistas de otros países, como los italianos Banda Basotti. En su canción “El quinto regimiento”, decían: “El dieciocho de julio / en el patio de un convento / el partido comunista / fundó el quinto regimiento / con Líster y Campesino / con Galán y con Modesto / no hay miliciano con miedo / anda jaleo, jaleo suena la ametralladora / y Franco se va a paseo”.

“Hay que desempolvar el silencio / enterrando el miedo y el horror / Llegar a poner fin con dignidad al odio / Allá va la republicana, ondeando libertad / Libre libre libertad / Igualdad y solidaridad” cantaban y siguen cantando en cada concierto los sevillanos Reincidentes en este himno que mira hacia la república como ese horizonte de progreso y de transformación estructural del estado e incluso de la naturaleza de nuestro país en ese sentido de futuro y de superación total de la losa de nuestro pasado.

Y no son menos los ejemplos de los grupos que en sus letras ahondan en su republicanismo no tanto desde el recuerdo a los luchadores del pasado, sino denunciando con valentía el esperpento que tristemente representa la patética monarquía borbónica actual, tanto con el cazador de elefantes al que muy acertadamente señalaban Def Con Dos, hipócrita huido a refugiarse en el estado criminal del petrodólar como con su hijo Felipe VI y su inefable familia, a quienes desde los medios de la cloaca tratan de presentar como una “monarquía moderna y feminista”. Si, lo entiendo. No pueden evitar la carcajada ¿verdad?

“¿Por qué agitáis banderas a su paso / si defecaron en vuestros antepasados? / es el rey de los necios / no es ni más ni menos que vosotros, desgraciados / Majestad! Apestáis a podrido! / Sin orgullo ni satisfacción / pagamos todos sus vidas de lujo / Soberana estupidez / ¿Por qué necesitáis tener rey / y financiar ese circo de mutantes?” gritan Soziedad Alkoholika en “Apestáis”. Y desde la ironía, el sentido del humor, pero poniendo igualmente el dedo en la llaga de las corrupciones y vicios de la monarquía, Ska-P decían en “Simpático Holgazán”: “El rey, el rey / saltando por encima de la ley / el rey, el rey simpático holgazán / siguen pasando siglos, sigue la tradición / y el rey sigue en su sitio agarrado a su sillón / sus genes de realeza pueden priviliegiar / que su descendencia sea nacida pa’ reinar”.

Ojalá muchos grupos de rock, que en ocasiones tienen la valentía suficiente como para denunciar la violencia belicista, el machismo u otras lacras que padecemos en nuestra sociedad, también la tuvieran para defender la república. El cuero, las greñas y las tachas no valen de mucho cuando esa rebeldía es solo estética, disfraz o postureo y no responde a una rebeldía auténtica, que se proyecta en una actitud de verdadera lucha contra lacras como la monarquía. El 16 de junio, con motivo de la marcha republicana convocada en todo el estado español, hay una magnífica oportunidad para empezar a poner nerviositos a los borbones y a sus valedores… ¿tomáis nota?

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